Errores comunes
Errores típicos del principiante y cómo evitarlos
La mayoría de las decepciones con las manualidades no se deben a la falta de habilidad, sino a unos pocos fallos que se repiten. Alguien se lanza a una pieza demasiado complicada, ahorra en herramientas, se salta la prueba, trabaja cansado y casi a oscuras, y concluye que esto no es para él. A continuación repasamos cinco de esos errores y cómo evitar cada uno.
Un error de principiante no es motivo para abandonar. Es una pista de qué cambiar: el material, la herramienta, la luz o el tamaño de la tarea. Casi siempre basta con un ajuste.
Un primer proyecto demasiado complicado
Un jersey con dibujo, un vestido con patrón o una maqueta grande resultan inspiradores, pero la primera dificultad en un trabajo así puede quitarte las ganas durante mucho tiempo. Una pieza laboriosa exige habilidades que aún no tienes y un tiempo que normalmente falta.
Empieza por algo que puedas terminar en una tarde o un fin de semana. Varias piezas pequeñas terminadas te darán la práctica y la confianza con las que luego será más fácil afrontar algo grande.
Herramienta y material inadecuados
- Unas tijeras sin filo arrugan la tela y el papel y obligan a apretar más, lo cual es peligroso.
- Una aguja demasiado fina se dobla en la tela gruesa, y una demasiado gruesa deja agujeros en la fina.
- Unas agujas de punto de otro número dan un tejido demasiado prieto o demasiado flojo: consulta la etiqueta de la lana.
- La lana oscura y peluda oculta los puntos, y cuesta ver los errores.
- Un pegamento que no es para ese material no sujeta o deja manchas.
No hacer muestra de prueba
Siempre apetece saltarse la prueba: parece una pérdida de tiempo. Pero es justo la muestra la que enseña cómo se comporta la tela bajo la aguja, qué densidad sale con la lana y si el pegamento deforma el cartón.
Un cuadradito de prueba o un trozo de costura en un retal lleva unos minutos y te ahorra tener que descoser o tirar la pieza principal.
Proyectos abandonados
- Lleva una lista de trabajos empezados y vuelve al que esté más cerca de terminarse.
- Guarda cada proyecto en una bolsa o caja aparte junto con sus instrucciones.
- Anota dónde te quedaste: la vuelta, el paso, la siguiente pieza.
- Si un proyecto ha dejado de gustarte, decide con honestidad: terminarlo, convertirlo en algo más pequeño o dejarlo ir.
Para seguir leyendo
En qué se basa el texto
- Guías de costura y punto para principiantes (principios generales)
- Instrucciones de herramientas y materiales para manualidades (principios generales)
Las propiedades de hilos, lanas, pegamentos y pinturas varían bastante de un fabricante a otro, así que la última palabra la tienen siempre la etiqueta y las instrucciones de cada material o herramienta. Esta guía describe técnicas generales y no sustituye una clase presencial con alguien con experiencia.